PERIÓDICO OFICIAL DEL ESTADO

PÁG. 37

San Francisco de Campeche,

Cam., Junio 7 de 2021

para las Fuerzas Armadas de México, con domicilio ubicado 

en la Avenida  Industria militar número 1050, Lomas de 

Sotelo Militar código postal 11200 en la Ciudad de México.

A quien de conformidad con el artículo 130, fracción IV, 

del Código de Procedimientos Civiles del Estado, se le 

otorga el plazo de tres días hábiles, contados a partir del 

día siguiente de la recepción del oficio, para que ordene 

a quien corresponda, efectúe los descuentos a cargo del 

C. Luis Alberto García García, por concepto de pensión 

alimenticia, a favor  del C. Carlos Alberto García Torres, 

y depositarlo en la cuenta bancaria número 6478607637 

con clave interbancaria 021050064786076378 del banco 

HSBC y/o remitirlo a la Central de Consignaciones del 

Tribunal Superior de Justicia del Estado de Campeche, 

ubicado en la avenida Patricio Trueba y de Regil No. 236, 

Col. San Rafael, C.P. 24090, San Francisco de Campeche, 

Campeche.

Se hace de su conocimiento que la base salarial que 

sirve para el cálculo del porcentaje decretado como 

pensión alimenticia, está conformada por la cantidad 

neta resultante con posterioridad a los descuentos que 

legalmente deben hacerse a la suma bruta devengada por 

el deudor alimentario, tomándose en cuenta que son los 

fijos y obligatorios, como por ejemplo el impuesto sobre la 

renta, impuesto sobre producto del trabajo, de fondo de 

pensiones y las aportaciones que se enteren al Instituto 

del Seguro Social correspondiente, pero no los descuentos 

secundarios o accidentales o aquellos descuentos que 

se realicen al trabajador por préstamos personales; de 

conformidad con los criterios jurisprudenciales de rubros: 

 “ALIMENTOS. PRESTACIONES QUE DEBEN 

CONSIDERARSE PARA FIJAR LA PENSIÓN. Es correcta 

la  pensión  alimenticia  fijada  en  forma  porcentual  a  los 

ingresos que percibe el deudor como contraprestación a sus 

servicios, pues aquélla debe establecerse con base en el 

salario integrado que percibe el demandado, entendiéndose 

por éste, no sólo los pagos hechos en efectivo por cuota 

diaria, sino también por las gratificaciones, percepciones, 

habitación, primas, comisiones, prestaciones en especie 

y cualquier otra prestación o cantidad que se entregue 

al  trabajador  por  su  trabajo  y  los  únicos  descuentos 

susceptibles  de  tomarse  en  cuenta  son  los  fijos,  es 

decir, los correspondientes al impuesto sobre la renta 

(impuestos  sobre  productos  del  trabajo),  de  fondo  de 

pensiones y las aportaciones que se enteren al Instituto 

Mexicano del Seguro Social como cuotas; pues dichas 

deducciones son impuestas por las leyes respectivas, 

pero no son susceptibles de tomarse en cuenta las cuotas 

sindicales o de ahorro, ya que si bien es cierto que son 

deducciones secundarias o accidentales que se calculan 

sobre la cantidad que resulta del salario que percibe todo 

trabajador, también lo es que sobre éstas sí debe fijarse el 

porcentaje de la pensión alimenticia decretada en favor de 

los acreedores alimentistas, así como también deben estar 

incluidas las percepciones que el demandado obtenga por 

concepto de ayuda de renta, despensas, compensación 

por antigüedad, aguinaldo, vacaciones, prima vacacional 

y todas las demás percepciones o cantidades que reciba 

el demandado por su trabajo en la empresa donde labora. 

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL 

DEL SEXTO CIRCUITO. Amparo directo 176/89. 13 de 

junio  de  1989.  Unanimidad  de  votos.  Ponente:  Gustavo 

Calvillo Rangel. Secretario: Jorge Alberto González Álvarez. 

Amparo directo 192/98. 4 de junio de 1998. Unanimidad de 

votos. Ponente: Antonio Meza Alarcón. Secretaria: Myriam 

del Perpetuo Socorro Rodríguez Jara. Amparo directo 

282/2000. 18 de agosto de 2000. Unanimidad de votos. 

Ponente: Raúl Armando Pallares Valdez. Secretaria: Gloria 

Margarita Romero Velázquez. Amparo directo 587/2001. 

14 de febrero de 2002. Unanimidad de votos. Ponente: 

Ma.  Elisa  Tejada  Hernández.  Secretario:  Enrique  Baigts 

Muñoz. Amparo en revisión 448/2010. 28 de abril de 2011. 

Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo Calvillo Rangel. 

Secretario: Humberto Schettino Reyna. Décima Época. 

Registro: 160962. Instancia: Tribunales Colegiados de 

Circuito. Jurisprudencia Fuente: Semanario Judicial de la 

Federación y su Gaceta. Libro I, Octubre de 2011, Tomo 3. 

Materia(s): Civil. Tesis: VI.2o.C. J/325 (9a.).Página: 1418”.

“ALIMENTOS. CUANDO SE FIJAN CON BASE EN 

LAS PERCEPCIONES SALARIALES DEL DEUDOR 

ALIMENTISTA, DEBEN TOMARSE EN CUENTA 

TODAS AQUELLAS PRESTACIONES ORDINARIAS O 

EXTRAORDINARIAS QUE OBTENGA COMO PRODUCTO 

DE SU TRABAJO QUE CONSTITUYAN UN INGRESO 

DIRECTO A SU PATRIMONIO, EXCLUYÉNDOSE LOS 

VIÁTICOS Y GASTOS DE REPRESENTACIÓN. El artículo 

84 de la Ley Federal del Trabajo, establece que el salario 

se integra con los pagos hechos en efectivo por cuota 

diaria,  gratificaciones,  percepciones,  habitación,  primas, 

comisiones, prestaciones en especie y cualquiera otra 

cantidad  o  prestación  que  se  entregue  al  trabajador  por 

su trabajo. En ese sentido, la interpretación literal de ese 

precepto, conduce a establecer que cuando la ley laboral 

se  refiere  a  cualquier  otra  cantidad  o  prestación  que  se 

entregue al trabajador por su trabajo, se debe entender en 

relación con todas las prestaciones ya sean ordinarias o 

extraordinarias,  dado  que  objetivamente  forman  parte  de 

su posibilidad económica, pues la única limitante que se 

impone para que las percepciones formen parte del salario, 

es  que  se  entreguen  al  trabajador  como  producto  de  su 

trabajo, las cuales pueden ser generadas sólo por periodos 

determinados,  sujetos  a  que  se  labore  o  no.  Por  tanto, 

para  los  efectos  de  fijar  la  pensión  alimenticia,  se  deben 

considerar las horas extras, aguinaldo, prima vacacional, 

gasolina y demás remuneraciones que se entreguen 

al  trabajador  con  motivo  del  trabajo  desempeñado, 

siempre y cuando constituyan un ingreso directo a su 

patrimonio, independientemente de que sean ordinarias 

o extraordinarias, ello sin desatender que cuando no se 

obtengan, la obligación alimentaria necesariamente se 

fijará sobre la percepción que se genere en ese momento. 

Se excluyen del supuesto anterior, los viáticos y gastos de 

representación, porque si bien constituyen prestaciones 

extraordinarias, los mismos no son entregados al trabajador