PERIÓDICO OFICIAL DEL ESTADO

PÁG. 13

San Francisco de Campeche,

Cam., Agosto 6 de 2021

que es precisamente en los primeros años de vida de una 

persona, en los que se sientan las bases de formación de 

su carácter, el cual está implícitamente determinado por 

el ambiente de afectividad y de convivencia en que se 

desarrolla y de conformidad con el artículo 4 Constitucional, 

así como los artículos 3 parte I de la Convención sobre 

los Derechos del Niño, ratificada por México el veintiuno 

de septiembre de mil novecientos ochenta y nueve, que 

establece que los Estados garantizarán que los tribunales 

judiciales velen por el interés superior del niño, los juicios 

en los que se vean involucrados derechos inherentes de 

las niñas, niños y adolescentes, como el caso en que se 

demande la guarda y custodia, así como los numerales 

3, 13 y 31 de la Ley de los derechos de la Niñez y 

Adolescencia del Estado en relación con los artículos 32 

fracciones XIV y XV y 81, 82 fracciones I, VIII y IX de 

la ley de Asistencia Social, la custodia de los menores 

debe recaer en quien le garantice el mejor ambiente que 

le permita desarrollarse con plenitud tanto física como 

mental, de igual modo que dicha custodia se ejerza en 

un lugar donde la persona a quien se decrete goce de las 

atribuciones, respecto y autoridad para llevar a cabo las 

acciones orientadas a lograr mejor los fines que implican 

los derechos y obligaciones que nacen del ejercicio de la 

patria potestad.   

La actora señala en su demanda la solicitud de la 

guarda y custodia de su hija A.G.T.T., debido que desde el 

dieciséis de marzo de dos mil diecinueve, el demandado 

se la llevo para efecto de efectuar las convivencias y no 

la regreso.

Por su parte, el demandado JOB GUADALUPE 

TORRES RAMIREZ, señaló que es falso lo expresado 

por la actora, toda vez que cuando iba a buscar a su hija 

para las convivencias, le decía que no quería regresar 

con su madre porque la golpeaba, por lo que al ir hablar 

con ella le dijo que se la llevara porque ya no quería tener 

a la niña consigo.    - 

 Entrando a la confrontación de las pruebas 

tenemos que con el acta de nacimiento de la menor 

A.G.T.T., se acredita el parentesco que une al actor y a 

la demandada con la menor en cuestión, corroborándose 

de este modo la personalidad de ambas partes, y por 

consiguiente que ambos ejercen la patria potestad sobre 

su menor hija.     

Ahora bien, del cúmulo de pruebas ofertados 

por la actora ROSA ANGELICA TORRES HERNANDEZ, 

no crean convicción en la que suscribe, para efecto de 

que se le otorgue la guarda y custodia de su hija A.G.T.T., 

ya que si bien es cierto de las declaraciones de sus 

testigos MARGARITA MASS LARA y ROSA MARIA CON 

MORENO, solamente podemos constatar que conocen a 

ambas partes y a la menor, por vivir en la misma localidad 

y que, desde el mes de marzo de dos mil diecinueve, la 

niña se encuentra bajo el cuidado directo de su señor 

padre JOB GUADALUPE TORRES RAMIREZ.  -

Lo que se robustece con la prueba confesional 

a cargo del demandada JOB GUADALUPE TORRES 

RAMIREZ, desahogada el veintiocho de octubre de dos 

mil diecinueve, en el que se obtuvo que efectivamente la 

niña A.G.T.T., se encuentra bajo su cuidado desde el mes 

de marzo de dos mil diecinueve, que al encontrarse bajo 

sus cuidados tiene un mejor estilo de vida su menor hija, 

así como en su educación escolar, que tiene ingresos 

para sostener a su hija, debido que se desempeña como 

abogado postulante.  - 

Ahora bien con respecto al reconocimiento 

judicial desahogado en el domicilio en el que habitaba 

ROSA ANGELICA TORRES HERNANDEZ, resulta ser 

propiedad de sus patrones, al dedicarse a la limpieza 

del hogar, observándose que las condiciones en las que 

habitaba no son las adecuadas en la que pueda habitar 

su hija la niña A.G.T.T., en virtud de que se trata de un 

cuarto que cuenta con una medida aproximada de dos 

metros por dos metros cuadrados, en el que se encuentra 

su habitación, con una cama y una pequeña televisión, 

en el cual no podrían entrar los objetos personales de 

la niña, como lo son juguetes, accesorios, ropa, etc…, 

además que dicho cuarto se encuentra en un segundo 

piso, ya que la casa en la cual habita es de sus patrones 

y solamente le tienen dado un cuarto en su casa.  

Por su parte, el domicilio en donde habita JOB 

GUADALUPE TORRES RAMIREZ, con su menor hija de 

iniciales A.G.T.T., es de su propiedad, el cual se aprecia 

cómoda, y en condiciones óptimas  ya  que la casa en la 

que habita le permite a la niña desarrollarse ampliamente, 

ya que tiene un cuarto para su dormitorio, baño en su 

dormitorio, un lugar idóneo para tomar sus alimentos como 

lo es la cocina que cuenta con todo lo indispensable como 

lo es comedor, estufa, refrigerador, horno de microondas, 

etc…, tiene su propia área de juegos, un área destinada 

para sus actividades escolares, un jardín para divertirse, 

jugar correr, y demás, luego entonces el lugar en el que 

se desarrolla si es un lugar idóneo, para su crecimiento.  

Aunado a lo anterior, tenemos que de las 

pruebas aportadas por el demandado JOB GUADALUPE 

TORRES RAMIREZ, en cuanto a la confesional a cargo 

de ROSA ANGELICA TORRES HERNANDEZ, tenemos 

que se acredita que la actora, tiene conocimiento del 

domicilio en el cual habita su hija A.G.T.T., en compañía 

de su padre y las condiciones en que se encuentra, hecho 

que  se  confirma  con  las  declaraciones  de  sus  testigos 

ROSA MARIA REBOLLEDO PERERA y RUBEN MOTIEL 

RODRIGUEZ. De modo que del interrogatorio la actora 

no anuncia circunstancia alguna que demuestre que al 

estar su hija habitando con su padre corra peligro alguno 

o haya manifestado que no se encuentre asistida en sus 

necesidades más apremiantes, que hagan suponer lo 

contrario.