PERIÓDICO OFICIAL DEL ESTADO

PÁG. 19

San Francisco de Campeche,

Cam., Octubre 12 de 2021

DE MORELOS, VERACRUZ Y LEGISLACIONES 

ANALOGAS). El libre desarrollo de la personalidad 

constituye la expresión jurídica del principio liberal de 

“autonomía de la persona”, de acuerdo con el cual al ser 

valiosa en sí misma la libre elección individual de planes 

de vida, el Estado tiene prohibido interferir en la elección 

de éstos, debiéndose limitar a diseñar instituciones 

que  faciliten  la  persecución  individual  de  esos  planes 

de  vida  y  la  satisfacción  de  los  ideales  de  virtud  que 

cada  uno  elija,  así  como  a  impedir  la  interferencia  de 

otras personas en su persecución. En el ordenamiento 

mexicano, el libre desarrollo de la personalidad es 

un  derecho  fundamental  que  permite  a  los  individuos 

elegir y materializar los planes de vida que estimen 

convenientes, cuyos límites externos son exclusivamente 

el orden público y los derechos de terceros. De acuerdo 

con lo anterior, el régimen de disolución del matrimonio 

contemplado en las legislaciones de Morelos y Veracruz 

(y ordenamientos análogos), que exige la acreditación 

de causales cuando no existe mutuo consentimiento 

de  los  contrayentes,  incide  en  el  contenido  prima  facie 

del derecho al libre desarrollo de la personalidad. En 

este sentido, se trata de una medida legislativa que 

restringe  injustificadamente  ese  derecho  fundamental, 

toda vez que no resulta idónea para perseguir ninguno 

de los límites que imponen los derechos de terceros y 

de  orden  público.  En  consecuencia,  los  artículos  175 

del Código Familiar para el Estado de Morelos y 141 del 

Código Civil para el Estado de Veracruz, en los cuales se 

establecen las causales que hay que acreditar para que 

pueda decretarse la disolución del matrimonio cuando 

no existe mutuo consentimiento de los cónyuges, son 

inconstitucionales. De acuerdo con lo anterior, los jueces 

de esas entidades federativas no pueden condicionar el 

otorgamiento del divorcio a la prueba de alguna causal, 

de tal manera que para decretar la disolución del vínculo 

matrimonial basta con que uno de los cónyuges lo solicite 

sin necesidad de expresar motivo alguno. No obstante, 

el hecho de que en esos casos se decrete el divorcio sin 

la existencia de cónyuge culpable no implica desconocer 

la  necesidad  de  resolver  las  cuestiones  familiares 

relacionadas con la disolución del matrimonio, como 

pudieran ser la guarda y custodia de los hijos, el régimen 

de convivencias con el padre no custodio, los alimentos o 

alguna otra cuestión semejante.  

En consecuencia y toda vez que es voluntad de MIGUEL 

SEGOVIA LÓPEZ, disolver el vínculo matrimonial que 

lo une a ESTELA BINEY ÁVILA MARTÍNEZ, así como 

el reconocimiento de su personalidad jurídica, y que 

nadie podrá ser objeto de injerencias arbitrarias en su 

vida privada, teniendo el derecho a la protección de la 

ley contra tales injerencias o ataques, esto es, reconocen 

una superioridad de la dignidad humana, al no existir la 

base armónica para la convivencia en común, que son el 

objeto y finalidad del matrimonio; por lo tanto, se toman 

en consideración la voluntad de ambos, para disolver el 

vínculo matrimonial que los une. Por lo que ante tales 

circunstancias se percibe que de continuar unidos en 

matrimonio se estaría ocasionando perjuicio para la 

estabilidad emocional de los colitigantes, al no existir la 

voluntad por parte de ellos. 

Por lo que en el caso concreto, es necesario ordenar 

jurídicamente la realidad de vida de los ciudadanos 

MIGUEL SEGOVIA LÓPEZ y ESTELA BINEY ÁVILA 

MARTÍNEZ partes en el proceso. 

Igualmente es de considerarse que el divorcio civil, es 

el medio que la sociedad organizada ha encontrado 

para resolver los conflictos de orden familiar, cuando el 

esposo o la esposa, o bien ambos, ni pueden mantener 

una  conducta  que  sea  favorable  para  el  bienestar  de 

ellos y de sus hijos, desarmonizando con sus actitudes 

la convivencia, el respeto y vida en común en su hogar. 

Como consecuencia de lo anterior y de conformidad con 

lo que señala el artículo 30 del Código de Procedimientos 

Civiles del Estado en vigor, que dice:

Art. 30. La acción procede en juicio, aun cuando no se 

exprese su nombre, con tal de que se determine con 

claridad cuál es la clase de prestación que se exige del 

demandado y el titulo o causa de la acción.-

En  efecto,  si  no  se  tutela  jurídicamente  el  derecho  a 

permanecer casado, tampoco puede considerarse que 

la declaración judicial de divorcio constituye un acto 

privativo de derechos, es decir, que si bien es cierto 

la  familia  es  el  elemento  natural  y  fundamental  de  la 

sociedad y debe ser protegida por el estado; sin embargo, 

familia y matrimonio no son conceptos equivalentes, lejos 

de ello, el matrimonio únicamente es una de las formas 

que existen para formar una familia y por lo tanto resulta 

legitima la disolución del vínculo matrimonial, siempre y 

cuando se asegure la igualdad de derechos, la adecuada 

equivalencia de responsabilidades de los cónyuges y la 

protección necesaria de los hijos sobre la base única del 

interés y convivencia de ellos; es decir existiendo una 

igualdad de género, la cual consistente en el acceso 

de las mujeres y de los hombres al mismo trato y 

oportunidades para el reconocimiento, goce y ejercicio de 

los derechos humanos; por lo que la igualdad de género 

tiene su base en la equidad, la cual propone tomar en 

cuenta las diferencias entre las personas para conseguir 

la igualdad de oportunidades para mujeres y hombres en 

todos los ámbitos.

La implementación de este mecanismo no es violatorio 

de la garantía de audiencia, pues basta la petición de 

una de las partes de disolver su vínculo matrimonial para 

que el estado proteja dicha voluntad, ya que como se 

ha señalado, nadie puede ser obligado a vivir un estado 

civil que ya no desea, además de que dicho estado ha 

dejado de existir, al estar separado los cónyuges, no 

cumpliéndose realmente con el objetivo que tiene la